mié. Jun 19th, 2019

Baked Alaska: El postre por excelencia de los cruceros

Es una tradición en cada crucero. En determinadas noches especiales como la de gala, filas de camareros entran en el comedor con enormes pastelones blancos con bengalas en lo alto desfilando por el comedor.
 
Cuando el camarero te indica en la carta, que además hay un postre especial, sabemos que es la noche del postre más iconoco de todos: Baked Alaska. Esencialmente helado recubierto de goloso merengue flambeado. Exquisito. Cada naviera tiene el suyo especial. ¿Pero de donde viene la tradición?.
El origen es variado y no hay acuerdo. Siglo XIX; las más extendida es que surgió de las cocinas de la Casa Blanca.  Thomas Jefferson sirvió en un banquete efectuado en la Casa Blanca en 1802, una especie de helado envuelto en una masa caliente. Thompson Rumford, un fisico tuvo la idea, cuando decidió experimentar, mezclando ciencia y comida, y comprobar la resistencia del helado con algo caliente como las claras calientes, a las que consideraba un mal conductor del calor. La llamó Tortilla Sorpresa.
También se atribuye un origen francés, cuando el periódico Liberté insinua, que un chef llamado Balzac, lo sirvió por primera vez en el Gran Hotel de París. El restaurante Delmonico de Nueva York se atribuía el invento en 1867, para conmemorar la adquisión de Alaska como nuevo estado de la Unión. En 1896, la receta es recogida por primera vez en un libro de cocina de la famosa Fannie Farmer.
¿Pero como se asocia hoy en dia a los cruceros?. Es quizas uno de los misterios más extendidos. Se cree que en un determinado momento, a principios de siglo, se pensó que no había nada más sofisticado que mantener helado y claras frescas en un barco, sin neveras y además combinarlas.
John Maxtone-Graham autor de «The Only Way to Cross» describe una cena en el Amerika, de Hamburg-America Line en 1905 «las luces se apagaron y de la cocina salieron una fila de camareros con un postre iluminado».
 
Una tradición en extinticion, porque begalas y barcos encajan mal. La idea se extiendó como la polvora, en la deceda de los setenta y ochenta, en los barcos de crucero americanos. Probablemente porque sus ingredientes: helado y claras de huevo implican aprovechar, a forma de reciclaje los dos ingredientes que más sobran a bordo.
EL REY DE LOS BAKED ALASKA
 
He tomado Baked Alaska infumables, algunos pasables aunque la mayoría exquisitos. Sin duda mi elección, porqué alcanzó niveles orgásmicos de pura gula es el que se sirve en el Pinnacle Grill de Holland America. Individual, contundente, flambeado directamente delante de ti, y con una cantidad de cerezas al marrasquino indecente.
Casi una razón por si misma para cenar en este restaurante tan especial.

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