jue. May 23rd, 2019

Altafulla según Carles Francino

En una de las nobles casas del Carrer del Forn, en la histórica localidad tarraconense de Altafulla, hay una enigmática figura. ¿Ángel, bruja o demonio?.  Después de haber recorrido medio mundo, tengo que reconocer que el slogan turístico “déjate embrujar”, caló en mi desde el primer momento, hasta convertir a Altafulla en mi refugio perfecto y tranquilo. Lejos del turismo de masas, esta localidad ha conseguido la cuadratura del círculo, ofreciendo naturaleza, historia, playa y sosiego. O sea, turismo “fetem y gourmet”.  Cierto que en la Vila Closa, entre sus palacios, fachadas multicolores, puertas históricas, callejones enigmáticos, y monumentos como la Plaza del Pou, Iglesia de San Martín, o el Castillo de Monserrat, todavía se percibe misterio,  brujas y un aura exotérico que cautiva. También no es menos cierto que aun se conservan tinajas de barro en los tejados, para no que entraran las brujas a hacer sus pócimas en las casas.  No sé lo que embruja, pero Altafulla tiene un algo, difícil de explicar.

Quizás será que el urbanismo de Altafulla se mantiene generoso con el litoral, haciendo que las aguas se sientan orgullosas de reflejar su inmutable paseo marítimo. O tal vez sea por su entorno natural, que se fusiona con las arenas doradas de la extensísima playa. Tal vez sea por el imponente Castillo de Tamarit, que se mantiene como la postal perfecta al final de la playa. No; debe de ser la eterna y apacible sensación de estar en un pueblo perfecto y pulcro, como cuando existían veraneos genuinos, como los de Verano Azul.

Me gusta llamarlo: Altafulla y su ángel. Visita Altafulla, y caerás perdidamente enamorado del pueblo. ¿Pero quien mejor para descubrir la localidad, que con los ojos de su mejor “valedor”?. Carles Francino, uno de los más prometedores actores de España, necesita pocas presentaciones. Teatro, cortos, series como Hospital Central, Punta Escarlata o Bandolera, son algunas pruebas de su innegable talento.

De hijo de la estrella de la Cadena SER, a uno de los actores más camaleónicos, versátiles y  excelentes de nuestra televisión. Si como actor tiene una inmensa gama de matices, que lo hacen ser un mar de recursos interpretativos, como persona, es un chaval increíblemente amable, sencillo y sobre todo “persona”. Carles se mostró entusiasmado con la idea, de hacernos llegar un trocito de su ser más íntimo.

Para Francino, Altafulla es su lugar de escape, su casa, y sobre todo un espacio para seguir en contacto con su entorno más entrañable. El mar ejerce un potente influjo en nuestro protagonista.

Desde su casa de Calla Capellanes, lugar hermoso donde lo haya, escucha las olas, que rompen rabiosas contra el acantilado cercano, y desde las cercanas escaleras de los Munt, se ve una impresionante vista panorámica del portentoso litoral; un largo arenal, las casitas bajas blancas de pescadores, y el Castillo de Tamarit en donde Carles dio su primer beso.

Las Escaleras de los Munt no solo es su lugar para pensar, reunirse con amigos, sino para comprobar porque la costa se llama Dorada. Tal vez por los tonos azafrán de la arena, o por los mágicos atardeceres del Mediterráneo. Serrat lo sabía, cuando cantó alabanzas a su Mare Nostrum. Luminoso, festivo, intenso, cristalino, y sobre todo “con decenas de tonos rojos y dorados”, cuando el sol herido derrama luz sanguínea sobre la costa. Verdaderamente, se puede entender su ingente capacidad creativa, con un influjo tan poderoso a su alrededor.

Y si Altafulla es para huír, y buscar el equilibrio, para Carles, no solo es eso. Aquí además sigue en contacto con sus amigos, y familiares, y hace cosas normales, de un chico normal. Deporte, practicar footing, descansar, pasear a su perra Gota, o dedicarse a jugar al fútbol que es su gran pasión. Pasión que a pesar de sus compromisos sigue practicando, jugando en el equipo de su Altafulla

Y por supuesto, contemplación del mar, con buena música de Aretha Franklin. Hablamos también de sabores.

La gastronomía mueve el mundo, y aunque no haya nada tan bueno como los macarrones de la mama, Altafulla es famoso por los calcots, algo muy típico de la cocina catalana.  Cebolletas dulces que crecen en el entorno, y que se comen a la parrilla con salsa romesco, entre enero y febrero.

Tras los consejos de Carles, decidí probar la Granja San Fransesc, y si se va fuera de temporada,  siguen sirviendo los calcots rebozados, con un pollo asado a la leña espectacular. Además ensalada Xató, y la mejor Crema Catalana que he visto en mi vida. A Dios gracias Altafulla huye de la marcha nocturna. Cierto que pasear en la Vila Closa de noche, escuchar nuestros pasos en los empedrados, descubrir sus misteriosos callejones a media luz es un placer intemporal, y en donde los tiempos son más lentos. Pero hay también algún lugar perfecto para socializar como la bohemia terraza del Faristol. Seguimos sus consejos, y el lugar no nos defraudó en absoluto.

Quizás el mayor peligro de este paraíso cercano, tranquilo, natural y auténtico se encuentre en acostumbrarse, y convertirse en una adicción. Mientras que decenas de lugares se esfuerzan en encontrar la piedra filosofal, buscando los ingredientes perfectos para ofrecer turismo de calidad, Altafulla simplemente ofrece  la simpleza de lo autentico y natural, y sobre todo las vacaciones de toda la vida perdidas, pero que todavía subyacen en el subconsciente colectivo. ¡Chissss…no se lo digas a nadie¡. Altafulla es todavía el secreto mejor guardado.

ÍNTIMO Y PERSONAL

Altafulla no es un lugar conocido fuera de Cataluña. ¿Por que es un lugar tan especial para ti?.

Altafulla es mi casa, mi lugar de nacimiento, y  mi familia.

Imagínate que estás haciendo de cicerrone, y enseñando el pueblo a tus amigos. ¿Que puntos nadie debería perderse?.

En Altafulla, uno no puede dejar de ver el casco histórico, donde se encuentra el Castillo. Una zona preciosa para perderse. Tampoco hay que dejar de ver su playa, el paseo marítimo, y sus casas de pescadores. Y allí, en la playa, en su rincón derecho se encuentra el Castillo de Tamarit y la desembocadura del Rio Gaia; y en su rincón izquierdo toda la zona del Forti. Hay otros rincones que me los guardo para mi (sonrisa).

¿Altafulla para descansar, para soñar o simplemente para evadirse?. ¿Cual es el punto fuerte del pueblo?

En general es un pueblo para descansar. Pero para mi es mucho más que eso. Allí tengo a mi familia, y a mis amigos más cercanos. Es mi sonrisa interna.

El mar, algo muy significativo para ti, por el que sientes una atracción especial. ¿Por que siente adoración por el mar?. ¿Te ayuda a tomar decisiones con respecto a su carrera como actor?

Me ayuda para todo. Pero sobretodo para no poder pensar. Simplemente lo observo, y lo escucho. Una sensación que recomiendo a todo el mundo. El mar siempre me acompañará.

Hablemos de Punta Escarlata. ¿Que motivó que fuera elegida la localidad para el rodaje?. ¿Te sentiste más motivado de rodar en su propio entorno?.

Altafulla era un lugar excelente para rodar este tipo de serie. Había que buscar un pueblo de costa con ingredientes un tanto misteriosos. Solo hay que ir un fin de semana de invierno para darse cuenta de que era un lugar ideal.

¿Que recuerdas de tu juventud en Altafulla?. ¿Anédoctas?

Ufff….demasiadas cosas. Buenas y malas. Es mi rincón. La anécdota más importante para mi, que no tiene que ver con ningún recuerdo concreto, es que formo para de un grupo de amigos muy amplio, y que hoy en día, seguimos todos unidos. Algo muy difícil de ver hoy..

Vayamos a las tradiciones populares. ¿Cuales son las fiestas populares que se celebran en Altafulla, y como las disfrutas?. ¿Fuiste Casteller en alguna ocasión?

El pueblo tiene su fiesta en mayo, como casi todos los pueblos. La disfruto si coincide que estoy allí. Pero no la marco como fecha imprescindible. Y no…(risa), nunca fuí Casteller, pero si tengo familia que si lo fue.

Sabores de Altafulla. ¿Que deberíamos comer?. Nos recomiendas un sitio especial para comer, beber, divertirse?.

Para comer la Granja Sant Francesc. Un sitio curioso. También el Voramar, justo en la arena de la playa. Y en el Casco Antiguo también podemos encontrar restaurantes y bares para tomar una copa muy recomendables. Uno en el que puedes cenar u tomar algo, es el Faristol. Y lo más importante, hay que ir a ver el equipo de fútbol los domingos por la mañana¡¡. (sonrisa).

¿Cual es su lugar favorito de Altafulla: ¿Escaleras del Munt?. y como cargas las pilas cuando vienes a Altafulla. ¿Puedes relajarte con sus seres queridos sin ser acosado?.

Tengo varios lugares. Las Escaleras de los Munt es uno. La Calita de los Capellans, o cualquiera de las casas de mis amigos (risa), y sí, puedo relajarme. Mucho. A veces es peligroso tanta relajación. Hay gente que me reconoce, y en algún momento, pocos, me he podido sentir acosado. Pero como se dice, en el fútbol, allí siempre juego en casa (sonrisa).

NOTAS DEL VIAJERO

Para llegar a Altafulla, y a la espera de saber de si Ryanair vuelve a colocar un Santiago-Reus como hasta ahora, se puede volar a Barcelona con Vueling, Spanair o Ryanair, y tomar cualquier tren desde Sans con dirección a Reus casi cada hora. Altafulla queda a una hora de tren desde la capital catalana.

Un lugar especial para dormir, sería el Gran Claustre, un hotel SPA-boutique en el casco histórico de cuatro estrellas, rehabilitado con sumo cuidado. Para opciones más económicas, el San Martin, un amoroso hotel de dos estrellas, que destaca por el cariño y dedicación de sus propietarios.

Varias rutas: Histórica de la Vila Closa y su entramado monumental. Bajar caminando por Cami del Prat hasta la playa y Botigues del Mar, con las casitas de pescadores en primera línea de costa. Caminar por la playa desde los Munt, hasta el Castillo de Tamarit, y perderse por el entorno natural de la desembocadura del Rio Gaia, donde se rodó Punta Escarlata, además el Camping de Tamarit, uno de los mejores de España por su privilegiada situación a pie de playa. Además la Villa Romana de los Munt, y más allá los pueblos y castilla del Baix Gaia. Tarragona, Port Aventura, quedan a pocos kilómetros. No debemos dejar de visitar los cientos de arenales que rodean la zona, y que nos ofrecen las vacaciones perfectas.

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies