Singapur esencial

Joya del antiguo poder colonial británico, esta pequeña ciudad-estado todavía es una urbe ordenada, moderna, y con una mezcla excitante de culturas. Ansiado lugar de residencia de medio mundo, se dice que es la Suiza de Asia. Cierto, que su orden roza la paranoia, pero en ningún lado de la tierra, hay tanta mezcla étnica en pocos metros cuadrados.

Más allá, de sus barrios se nos presenta como una de las urbes-jardín más lujosas, prósperas y consumistas de Asia, las compras en masivos centros comerciales forma parte del atractivo de la ciudad. Sobre todo en Orchard Street. Si no eres “especie” de compras, o no tienes la VISA forrada, para dejarte seducir por las “marcas”, hay otros atractivos más asequibles.

Su transporte es eficiente, limpio, medianamente asequible, y en estos momentos lleno de ordas de turistas, especialmente chinos. Estemos una larga temporada, sea escala de crucero, o simplemente destinos de relax por un par de días, esta calurosa ciudad, es como un gran babel, ordenada y eficiente.

Podemos hacer miles de cosas, pero hay varias cosas que no deberás dejar de hacer.

PASEAR POR EL COMPLEJO MARINA BAY SANDS

Verdadero skyline de la ciudad, esta nueva zona al sur del distrito financiero está dominado por el hotel casino Marina Bay Sands Hotel. Tres torres de 2560 habitaciones está coronado por una especie de “barca” en donde podemos disfrutar de una de las piscinas “infinity” más altas del mundo, con capacidad para casi 4000 personas.

Siendo ser aguafiestas, pero la piscina es solo accesible, si estas alojado en el hotel. La vasta zona ofrece, centros comerciales, restaurantes, museos, teatros, hasta 120.000 metros cuadrados destinados al ocio, en donde el complejo botánico Gardens by Bay es el punto más atractivo.

Metro: Bay Front

TOMARTE UN SINGAPORE SLING EN EL RAFFLES HOTEL

Si vas a Singapur, hay que alojarse en este icónico hotel. Clásico; era la dirección más famosa para reunirse los británicos, luego lugar de encuentro de ricos, famosos, y sobre todo un lugar esencial siempre vinculado a la historia de la ciudad. En obras, ha reabierto su bar.

Es caro, y la mayoría de nosotros tenemos que conformarnos con el famoso cocktail. Se inventa en 1915, y viene de la mano del barman Ngiam Tong Boon; no deja de ser ginebra, marrasquino, y piña.
Te sorprenderá algo muy típico.

Tirar los cacahuetes en el suelo. Había ya estado en el hotel, y esta vez opté por hacerlo en un local mirando al río, en la zona colonial.

Metro: Esplanade

VISITAR LA MEZQUITA DE MASJID SULTAN

En en centro de la zona musulmana-malaya la visión de esta mezquita con sus cúpulas doradas desde Arab Street es imponente. Los malayos son otra de las comunidades más extendidas en la ciudad.
La zona Kampong Glam es un bullir de actividad constante y color. La mezquita, aunque es de 1928, fue recreada en estilo Sarraceno en donde dominan los minaretes y balaustradas. Hoy, con capacidad para 5000 personas es la mezquina más hermosa, y grande de toda la ciudad.

Estación de metro Bugis

FOTOGRAFIARTE CON EL MERLION

La verdad que no es nada del otro mundo. Esta estatua con cuerpo de pez y cabeza de león, es algo tan típico de la ciudad como la Sirenita de Copenhague.

Esta omnipresente en cada esquina, y es uno de los monumentos más queridos por los habitantes de Singapur.

Hay varios por toda la ciudad, aunque el del Distrito Financiero es el más importante. Frazer Brunner lo diseña en 1966, y se convierte en el símbolo de la ciudad. Recordar que Singapur, viene del termino Singapura (ciudad leon).

Metro: Raffles Place

SENTOSA

La Isla de Sentosa, es el principal centro de ocio natural de los habitantes de Singapur, al que se accede sobre todo por monorail y teleférico, desde HarbourFront, en la terminal de cruceros. Significa paz y tranquilidad en malayo. Y no nos extraña. Es un vergel.

Entre vegetación exuberante, jardines botánicos es un macro completo de ocio, que ofrece varias playas, hoteles, campos de golf y varios parques temáticos como Fuerte Siloso, y Universal Studios.

La vista de los barcos en el puerto cuando cruzamos por encima, es impagable.

Metro HarbourFront

LA SINGAPUR COLONIAL

Singapur, calificado por muchos, como el país más aburrido del mundo, por ser milimétricamente ordenado como un reloj suizo en donde se prohíbe desde escupir, correr, hasta tirar chicles o gritar, fue una agradable sorpresa. El primer paseo por la gran urbe asiática es hacerlo por el centro histórico.

Todo comenzó a ambas orillas del rio Singapur, cuando Sir Stamford Ruffles funda la ciudad. Estaba lejos de la metrópolis y necesitaba recrear un entorno más o menos civilizado. En la parte norte del Río, encontramos todavía una especie de mezcla de edificios de vanguardia, con otros netamente coloniales en medio de jardines. Museo de las Civilizaciones Asiáticas, Museo Nacional de Singapur situado en el edificio más antiguo de la ciudad.

El Victoria Theatre y Concert Hall es de 1862, City Hall y la Supreme Court. En lo alto de una pequeña colina, el Fort Canning uno de los centros de poder de la época. Epocas convulsas en donde pasaron luchas con otros poderes coloniales, Singapur siempre resistió como la perla del Imperio Británico en Asia, salvo la momentánea capitulación ante el Japón imperial. Como elemento de vertebración, el Padang, un enorme parque, que fue un campo de cricket, y que es perfecto para huir del calor local y contemplar los edificios altísimos que sobresalen por los cuatro costados, y el bullicioso Finnacial District.

Como en toda colonia británica, no puede faltar una gran catedral anglicana. El papel lo cumple Saint Andrew. Pero sin embargo, mi vista favorita es el antiguo puerto, de Boat Quay, en la parte sur del río. Pequeñas casitas coloniales, luchan por no ser engullidos por los rascacielos de la zona financiera. Hoy ya no cumple con el papel de puerto, sino que es una selecto paseo, en donde se concentran los restaurantes más “locales” de la ciudad, y activo lugar para pasear.

Metro: City Hall

LITTLE INDIA

Quizás el pasado colonial ofrezca hermosos edificios a imagen y semejanza de la metrópolis. Pero lo que me maravilla de la ciudad, aparte de la colección de edificios-parque temáticos que parecen rivalizar humildemente con Dubai es su carácter de crisol de culturas.

Visitar la ciudad, es conocer varias culturas, con solo cruzar una calle. Little India, poblada esencialmente por población tamil es la parte más colorista. Al este del Río Singapur, y bajando en la parada del mismo nombre (Little India), podemos ver sobre todo variedad de templos, con todos los ritos propios de la cultura hindú. Hay varios, pero sobre todo Sri Srinivasa, Sri Vadapathira o Veeramakaliamman.

Me encanta poder sentir la espiritualidad de sus ritos, el color de sus saris, y el aroma de sus ofrendas. Son muy tolerantes, y los turistas se mezclan con respeto en sus celebraciones. El color sigue en las fachadas de sus calles, en donde Serangoon Road es la principal artería comercial. Tiendas con ropa, olor a especies, tandoris o curries y perfecto para comer algo local en el Tekka Mall.

Metro Little India

LITTLE CHINA Y SU GASTRONOMIA

Hay decenas de barrios étnicos. Little India es mi favorito, pero la hora de la comida tocó en Chinatown, colorista y animado como ninguno. Surge a partir de 1821 al sur del río cuando llegó el primer junco chino procedente de Xiamen. Desde ese momento ha parado de crecer sin pausa, siendo uno de los más grandes y activos de la capital asíatica.

Lamparitas, mercados, algún templo. Fue una pasada especialmente rápida sobre todo condicionada por el hambre de encontrar algún sitio especial. Singapur ofrece quizás la selección de cocina más amplia del mundo. En este pequeño lugar, se mezclan todas las tendencias gastronómicas de pueblos. Una especie de punto de encuentro entre occidente y oriente. Obviamente no me interesaba nada que me hiciera recordar a la cocina occidental, ni tampoco ningún restaurante de diseño de hoteles, o centros comerciales de lujo.

Para comer en Singapur, hay que picotear como una gaviota de calle a calle. Es como un enorme muestrario de sensaciones. Tenía en mente algunos platos, que había escrito en un papel: chicken rice, chilles, o platos como Char Kway Teow. Pidas lo que pidas, es siempre una mezcla increíblemente rica de platos occidentales, chinos, malayos, indonesios, indios, chinos. Mercados multicolores, especiales, puestos de fruta.

Todo invita a comer. La gastronomía es un placer que se degusta en enormes lugares abiertos con decenas de puestos, y con lugar para sentarse en el medio. Mezclarse con los locales es increíble. Estos mercados de comida son los Hawker centre. Muy típicos de Asia.

Sigo intentando buscar sabores como los Hokkien Mae, los cangrejos con chile, el Bak Kut Teh (una especie de cerco servido con té), o el fragante Laksa. Una especie de arroz vermicelli con salsa curry, decenas de especias etc. Las Brochechas Satay son increíbles. Al final cumplí con unas delicias chinas, sobre todo comidas en un entorno perfecto.

Metro China Town

COMO MOVERSE

El metro MRT es rápido, limpio y eficiente. Llega a cualquier esquina. Desde Changi Airport se conecta al centro, a la estación City Hall, y a cada esquina. En las estaciones conviene comprar un bono ilimitado llamado Singapore Tourist Pass, por 1,2 y 3 días. Además un abono recargable bajo la denominación de Ez-Link

https://www.lta.gov.sg/content/ltaweb/en/public-transport/mrt-and-lrt-trains/train-fares-and-travel-cards.html

www.thesingaporetouristpass.com.sg

 

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