Visitando el Norwegian Spirit

Estos días de frenética carrera de tonelaje en construcción naval, y en donde NCL parece haber entrado, todavía resulta una agradable sorpresa visitar un barco tan peculiar como el Norwegian Spirit. Construido por Meyer Werft en 1998, y aunque alemán de nacimiento, viaja a Asia para ser el SuperStar Leo en el sedo de Star Cruises. Será el primer LeoClass.

Los cruceros comenzaban a despuntar, y un barco de 75.000 toneladas, a finales de los noventa era un coloso. Este buque igualaba a sus coetáneos americanos, como la Clase Vision de Royal Caribbean. Si sus dimensiones impresionaban, hoy es sinónimo de barco medio, íntimo y clásico. En 2004 es adquirido por NCL, y rebautizado como Norwegian Spirit. Para sus 1996 pasajeros es una de las ofertas más tranquilas y personalizadas de la compañía americana.

Aunque americano por los cuatro costados, no puede esconder su trayectoria oriental en gran parte de sus elementos decorativos. Cierto que hay una rabiosa mezcla de tonalidades, que le dan un aire de cierto revival setentero, y que algún que otro dragón o guerrero de Terracota decoran algunas esquinas de la nave. Cierto que se mantienen detalles orientalísimos como moquetas y paneles de laca china en sus pasillos. Aun con esta ecléctica mezcla resulta muy agradable. Y es enormemente popular para una legión de clientes fieles.

En los noventa, se construía con otros parámetros y la estructura es muy original. Comienza a ser uno de los precursores de las promenades, aunque en este caso, su gran atrio rectangular sea corto y las ventanas que dan a él desde cubiertas superiores, no sean “camarotes” sino de carácter decorativo. Diez cubiertas de pasajeros estando gran parte de las instalaciones comunes en las cubiertas 6, 7 y 8. Difícil es contar punto por punto, las excelencias del barco. Destaco algunos pros y contras.

CINCO LUGARES EXCEPCIONALES

1) Atrio

Me maravilló su distribución, originalidad y accesibilidad a cada una de las zonas comunes. Ascensores panorámicos en un extremo, un pequeño lucernario e incluso luz natural.

Nos recuerda a los barcos posteriores de la compañía construidos en Meyer Werf como el Norwegian Gem. Gran parte de los restaurantes, casino, bares como Shanghai y Atrium Café, boutiques, son accesibles desde el atrio.

2) Stardust Theatre.

Como ocurre en los pasillos y zonas de ascensores, está decorado con un maravilloso enfoque “art deco”. Tonos burdeos, madera oscura, apliques de cristal.

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Es escénicamente muy dramático, con una visión perfecta desde cualquier ángulo, y sobre todo sin obstáculos. Su entrada principal es por el escenario, lo que lo hace curioso y peculiar.

3) Observatory Lounge.

Otro barco que mantiene el tradicional gran salón de proa. Con un mezcla de tonos muy agradable es um espacio abierto y muy amplio, siendo uno de los más amplios del barco. Luz, grandes ventanales pero sobre todo una colección de objetos navales y memorabilia histórica.

4) Bucaneer’s Wet & Wild.

Ultimamente los barcos son cada vez en mayor medida, enormes centros vacacionales, y con una especial atención a los niños y jóvenes. En popa el parque acuático haría las delicias de cualquier chaval. Como si fuera una cueva pirata la ambientación es perfecta.

5) Shogun Asia.

Dentro de los 14 puntos de restauración, me llamó la atención el enorme Shogun Asia que engloba varias opciones temáticas orientales como el famoso y tradicional Teppanyaki, un coqueto sushi bar.

A MEJORAR

-El barco tiene unos años y aunque esta en un estado óptimo de conservación hay puntos que necesitan un aire más fresco y actual.

-Piscina. Es grande aunque no diáfana, y se ve mermada por la presencia de columnatas, templetes clásico-orientales totalmente prescindibles.

Bar Bier Garden. Mirando a la piscina es todo un conjunto de madera y toneles que parecen haber sido sacadas de un mesón de pueblo. No tiene un aspecto especialmente moderno.

COMIENDO EN LE BISTRO.

La gastronomía es un punto fuerte en la naviera americana. Sin turnos, horario libre, y muchas opciones temáticas algunas con cargo nominal además del gran restaurante tradicional Windows en popa.

La opción más selecta es el Le Bistro “A la Carte”. Sin duda vale la pena pagar el pequeño suplemento para disfrutar de su excelente cocina. Intimo, y medianamente lujoso tiene platos de “locura”.

Costillas en salsa barbacoa, ensaladas y sopas apetitosas (como la de patata y Cheddar), y platos principales espléndidos. El solomillo era contundente, y hasta un plato tan anodino como el salmón resultaba jugoso. Me sorprendió su preparación, con una inusual salsa de pimienta. El postre de chocolate era pecado concentrado.

DATOS

Leoclass
Botado en 1998 (en la compañía desde 2004).
Tonelaje 75388
Eslora 267,92
Manga 32,31
Calado 7,92
Capacidad 1996, y 965 tripulantes.

Propulsión. 4 turbinas diesel de 14 cilindros que producen 14700 kilowatios cada una tipo B&W 14V48, dando energía a motores de propulsión eléctrica de dos hélices.

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