Cinco formas de enfadar a un auxiliar de vuelo

En redes sociales, hay decenas testimonios de ultrajados pasajeros, que se quejan del trato recibido de tal o cual compañía. Videos de personas maltratadas, o ríos de tinta acerca de cuales son las compañías que peor tratan a sus pasajeros, como si alguna de ellas entrenase a sus tripulaciones a ser “bordes”.

Son un colectivo, que salvo algún “elemento”, desnortado y que tendría que ser despedido ipso facto, aguantan carros y carretas, porque deben de ser como las “hemorroides”. Sufrir en silencio. Un par de partes negativos, en el curriculum de tal o cual auxiliar, puede ser motivo de despido. Se llama la tiranía del “pasajero”.

Nada se escribe sobre aguantar a hordas de pasajeros cabreados, que proyectan sus frustraciones sobre personas que desempeñan su trabajo, y con dosis de mala educación poco tolerables, piensan que los tripulantes son “trozos de carne”, destinados a ser una especie de “muñeco pim pam pum”.

Ni tanto, ni tan poco. Si quiere ser un pasajero educado, y hacer más agradable la experiencia del vuelo intente tener empatía. Hay muchas razones para enfadar a un@ auxiliar de vuelo.

Memorícelas, y sea un pasajero civilizado. Si se encuentra usted entre algunas estas especies, quizás Renfe sea su alternativa.

-El cabreadus “perpétuos”

Es una especie de peligrosa y agresiva. Se conoce por su cara crispada, y ojos vidriosos. Vamos a volar, tenemos retrasos, largas colas de facturación, no tenemos nuestro sitios favorito. El embarque es lento, y la compañía no da un información sobre causas de retrasos. Quien nos recibe a bordo, solo puede hacer que nuestra estancia en la cabina sea segura. No está para ser nuestro confensor y aguantar las “machadas” de otros departamentos.  Sonría. Recibirá un buen trato.

-Chulito “vulgaris”.

Entra en el avión con cara de asco a sus semejantes. No hay cosa que más enfade a una tripulación auxiliar es la propotencia. Dirígase a ellos con cortesía. Valore su trabajo. Su tareas van más alla de servir un café. Son los responsables de nuestra seguridad en cabina. Despliegan rampas en las evacuaciones, garantizan que no haya bultos que obstruyan las salidas, son los responsables de extinguir fuegos en cabina, y hasta tienen conocimientos de primeros auxilios. Mejor no compruebe lo cualificados que están. Tu vida depende de ellos.

-Listillus “comunis”.

Sabe tanto como el Libro Gordo de Petete, o en su caso, la Enciclopedia de la Aviación. Ve muchas películas de aviones, y cuestiona todas las medidas de seguridad, porque creen que son cosas para “fastidiar” al pasaje. Malas caras cuando te mandan poner un dispositivo en modo “vuelo”, bloquear salidas de emergencias, no obedecer órdenes de subir la ventanilla, plegar la mesa en despegues y aterrizajes, o poner el respaldo en posición vertical. Dentro del pasajero sabiondo podemos meter al “astrolopitecus sexualis”, que se cree el tópico que las tripulaciones son casquivanas personas, dispuestas al polvo fácil.

Lo de “coffee, tea or me”, lo llevan a caso de acoso, gracietas, que ningún auxiliar le gusta soportar.

-El reportero fantásticus

Se conoce está especie, porque lleva el móvil pegado a la mano. No es capaz de arrancarlo. Entra plasmando todo. Youtubers, bloggers impertinentes, geeks de la aviación. Hasta aquí, no es un problema. Esta especie de apariencia tranquila, se vuelve a agresiva, cuando intenta grabar de todas las formas posibles a la tripulación (con más o menos disimulo). Vale chicos las”crew” molan en los videos caseros, pero ¿sabéis que la tripulación no tiene obligación de posar?. Y menos enfados, si te llaman la atención. Se llama derechos de imagen.

-El tocahuevus, pesadus

Animal más coñazo que un hiena, hay varias subespecies. Primero ralentiza el embarque colocándose en el pasillo tres horas para meter la maleta en los racks. ¿Sabes que puedes meter tu equipaje metiéndote en el asiento, y dejando que pase el resto de la gente?. ¿Sabes que es perder el slot?. La especie sigue molestando, cuando va al baño treinta veces, se mete en los baños de primera teniendo libres los de turista, o llama tresciencientas veces a la auxiliar para los más diversos y triviales cometidos.

Y lo peor. Siente apretón prostático, y ganas irrefrenables de ir al baño cuando pasa el carrito del catering, o duty free. No se apartará. Hará que la tripulación de marcha atrás con los carros para que él pase a su asiento.

¿Te sientes reflejado en alguno de estos arquetipos?.

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