CIAO BERGAMO


Primavera, temperaturas optimas y sobre todo renovadas ganas de levantar vuelo. Nuevos vuelos, nuevos destinos, y tras asegurarme una tarifa escandalosamente barata en el nuevo Santiago-Milán Bérgamo decidí, que la inédita Bergamo era el destino perfecto, para un cambio de aires. Sobre todo porque a pesar de ser una bellísima ciudad Lombarda con un patrimonio destacable, vive de espaldas a la orda de turistas que llegan a su activo aeropuerto, y que normalmente no se paran, a pensar que más alla de las pistas hay un deliciosa ciudad que vale la pena por si sola. Una misma urbe, dos caras “Citta Alta”, antigua y encaramada en lo alto, y “Citta Bassa” más racional y dieciochesca, es el ejemplo perfecto de estética, calidad de vida, placidez, y sobre todo ambiente netamente italiano sin adulterar. Mi anterior visita, me dejó con muy buen sabor de boca, y con ganas de volver. Preparo avidamente mi breve escapada.

VUELO Y MI PRIMER CONTACTO CON CASA MARIO LUPO


Uno de esos tantos vuelos de Ryanair que cumple con las expectativas. Tocada de trompeta, por cada vuelo que llega puntual, decenas de intentos de venta de todo tipo de cosas, y tiempo estival que garantizó un vuelo sin ningún tipo de turbulencias. Mi idea original, en lo que te permite Ryanair comenzar con estilo, es tomarme los nuevos platos calientes, que en el caso de los vuelos italianos, supuestamente tiene platos de pasta, servidos con un buen Proseco. Al final terminé con una frustante pizza caliente, de esas que mires por donde la mires atenta gravemente contra el buen gusto gastronómico, y una cerveza. El Cappuccino es una buena aproximación, y antes de aterrizar me devoré el último número de Vanity Fair.


Casa Mario Lupo
es todo una incógnita. Hotel con encanto, en un antiguo palacio, sospechosamente barato, dos habitaciones-apartamento, y todo muy personal y familiar. Mi habitación es difícil de catalogar: duplex, techos altísimos, decorada con toques personales, y una miscelanea de estilos, y objetos, da la impresión de dormir en la habitación de un lugar especial. Es demasiado tarde y solo me fije en la arrollante personalidad del entorno, y sobre todo el los frescos de los techos de las escaleras del coqueto lugar. Cuidado hasta la extenuación, se nota que el propietario, pone ganas e ilusión en hacer que su pequeñito hotel (solo dos habitaciones) tenga amigos en vez de clientes. Bérgamo estaba bellísina, iluminada, mientras el transfer privado del propietario me llevaba a la peculiar morada. Sin duda un apartamento que no deja a nadie indiferente. Tiene un cierto aire fantasmal, y las paredes rezuman historia. A ver si algún espectro se presenta esta noche entre estos altísimos techos. Eso si no se puede decir, que por 45 euros no tenga personalidad a raudales.

AMANECE

Y como…..; las campanas de Santa María la Mayor entran por mi ventana. Mientras tanto, Gianmauro ya tenìa listo el desayuno a su único huésped, con delicioso queso local, una Piadina que quitaba el hipo y todo presentando como cuando visitas la casa de un amigo. A pesar de sus aspavientos para que visite tal o cual, decidí una jornada relajada en Citta Alta, en entorno medieval que comenzaba a desperezarse. Bérgamo vecchia, Además de ser un delicioso rompepiernas empedrado, la potencia monumental de Citta Alta, amurallada, y medieval es apabullante. Palacios, patios, iglesias, todo ello compacto. En epicentro es la llamada Plaza Vecchia. Un Cappuccino en el Café Tazzo, mirando el entorno, es la mejor forma de comenzar el día. Aunque todavía hacía fresco, el día amenazaba fuerte calor. Además de la catedral (llamadas en Italia Duomo) y Capella Coleoni, el entorno está dominado por la Fuente Contarini, Il Campanone, desde donde se puede ver una vista excepcional, Palacio de la Región, y el Municipio. La catedral es opulenta y recargada. ¿Hay alguna ciudad en Italia que sea fea?.

Las tiendas locales, comenzaban a abrir. Me llamaron la atención locales deliciosos, como Il Fornaio en Via Bartolomeo Colleoni, con unos enormes trozos de pizza al corte, Salumerias tradicionales con pasta casera inimaginable, o la Pastelería Donizetti en Via Gombito. Tras una exploración detallada por las callejuelas, tocaba bajar a Citta Bassa, construida con una linealidad pasmosa, y para contraponerse a las angostas calles medievales, todo son edificios grandilocuentes, diciochestos y racionales. Nada mejor que cruzar la Porta San Giacomo para bajar por la encantadora Vincolo San Carlo, que conserva decenas de fachadas antiguas, y fueron antiguas vías para subir a la ciudad medieval. Me gustó especialmente la zona de San Alessandro, que concentra la oferta comercial más destacada de la ciudad, sobre todo en la Via XX Settembre, al medio día llena de actividad.

 Toda una inmensa arteria cruza la citta bassa de norte a sur. Un boulevard ancho, arbolado, y en donde se siente todo el latir de la ciudad moderna. A sus margenes edificios destacados como el complejo de Porta Nuova, Teatro Donizetti etc. La estación de tren es el punto ideal para visitar otros encantos, a tiro de piedra con los rápidos trenes de alta velocidad Frecharossa como Turín, Bologna, Parma, Módena, Pavía, Lago de Como, Brescia, Cremona, Mantua, o Verona. Bérgamo es el epicentro ideal para una vacaciones plenas de visitas. El almuerzo deparó una pequeña sorpresa, y fue la Ostería de D Ambrosio (Vía Broseta 58). Desde 1943, y sin haber variado su añeja pero cuidada decoración es el punto de reunión si deseas comer barato (nueve euros tres platos y vino), y mezclarte con los italianos. Todos los días a las doce y en mesas corridas, se mezclan obreros de la construcción, y turistas de todos los tipos. Lo más destacado son sus platos de pasta.

Tras el almuerzo, ya apretaba el calor, y es imprescindible un socorrido helado, sobre todo de la famosa heladería Grom en Viale Papa Giovanne XVIII. Regaliz y caramelo. Necesitaba bajar la comida, y antes de que mis rodillas se resistieran decidí explorar las callejuelas del entorno de la Via XX Settembre. Tras la agotadora mañana, y una reparadora siesta espero cumplir, dentro de un par de horas, con otro de los placeres tradicionales del buen vivir de los italianos, y que es el “aperitivo” buffet que acompaña a una buena bebida como un Proseco.

Los españoles nos jactamos de nuestras tapas. Es cierto, somos buenos, pero los italianos nos superan a la hora del aperitivo. Aunque el bar no tenga fuste, los locales compiten con unos buffets espectaculares de delicadezas. Que si jamón de Parma, lonchas inmensas de Parmesano sobre foccacias “farcitas” (rellenas),  pastas y otro tipo de horneados. Pides una bebida, y podrás servirte todo lo que quieras. No te avergüences, muchos italianos cenan a base de golpes de tapas. Tras un fresquísimo “Spumante” en un bar de la Piazza de la República, cené en Circolino, escondido al fondo de Via Agata. La mejor cocina de la ciudad, en un patio “Al fresco” con vistas a las montañas de la región. La pasta negra con gambas y salmón son geniales precedidos por “Antipasti Bergamese”. Bergamo es una de esas ciudades, que de noche adquiere un encanto especial con esa luz ténue que lo rodea todo, y esconde conspiraciones y espectros. Tras un concierto de Donizetti (L´Elisir de Amore) en un teatro local del centro, tomé un cappuccino, con una típica Polentina en el Tazzo, disfrutando del calor de la noche. Delicioso ambiente.

DE VUELTA

La mañana se presentaba tranquila para emparme de la ciudad, y disfrutarla por última vez poco a poco. Tras un pausado desayuno, y los consejos de Gianmauro, decidí caminar hacia il Parque San Agostino para visitar el monasterio que por desgracia se haya en obras, la vista de la ciudad es espectacular. La misma tonica en la mayor pinacoteca de la ciudad, la Academia Carrara. Su restauracion durante todo el año 2011 da opcion de visitar los Tiziano, Raffaello, Canaletto etc, trasladados al Palazzo della Regione en Bérgamo alta. El urbanismo de de la ciudad es peculiar. Además de la monumentalidad de Citta Alta, las calles históricas “extramuros”, se concentran en los antiguos caminos de subida a la ciudad antigua, y que van a dar a sus puertas principales. En su margenes palacios, casonas, iglesias y fachadas multicolores, en zonas llamadas Borgo. 
 
El día anterior había bajado por Porta San Giacomo al oeste,  caminando hacia abajo por Vincolo San Carlo hasta el entorno de Via y Borgo Sant Allessandro, y subido por la otra subida que es Via Piagnolo y Porta San Agostino. Hoy decidí callejear por Borgo Santa Caterina y Borgo Palazzo. Entre las dos cuestas de acceso se levantó en forma de cruz, calles pomposas en el XVIII y XIX, como he explicado antes, y que son Vialle Vittorio Emanuelle II, Via Roma, Porta Nuova y Papa Giovanni XII (la misma calle y arteria que une las faldas de la colina desde el funicular a la estacion de tren. Y en el medio, en Porta Nuova se cruzan desde las dos calles de subida antiguas, la vía perpendicular llamada Tasso, Sentierone y Via XX Settembre.
 
Vuelta a la Citta Alta tomando el funicular, y dejé para el final uno de los puntos más hermosos que es la vista Bergamesca desde La Roca (la fortaleza que defiende la ciudad), y que aloja el Museo Histórico. Ofrece las vistas más hermosas de la ciudad. Todavía tuve unos instantes para un rapido Proseco en Via Colleoni, visitar el Claustro de San Francisco, para luego sin prisas tomar el bus al aeropuerto (N 1 Citta Alta-Aeroporto), que queda a 20 minutos del centro, y es unido en bus cada cuarto de hora a unos 2 euros. Si el billete normal vale 1,20, permite viajes ilimitados durante 90 minutos estando incluido el funicular, la tarifa de 2 euros es de tres zonas y es necesario para el aeropuerto. Paradas principales en San Alessandro, parada del Funicular, y Estación de Tren, para los hoteles de la Citta Bassa.
 
El Aeropuerto de Bérgamo, de ser una terminal deshauciada, se ha convertido en el cuarto aeropuerto más activo de Italia tras Linate, Malpensa y Roma, con un crecimiento espectacular gracias al fenómeno Ryanair que practicamente copa el grueso de las operaciones. Ha sido aumentado con una zona de aire, con infinidad de opciones de tiendas y restauración. Las colas de control suelen ser largas porque han colocado los famosos hierros para colocar las maletas de cabina, con bascula y ralentiza el proceso. Lo bueno es un mínima tolerancia, al sobrepeso en el equipaje de cabina, con un kilo de “regalo”, que permite realizar las compras en el duty sin computar como peso extra.Vuelo casi lleno, con un espectacular “panino” tricolore, y algunas turbulencias en unos cielos ya excesivamente caldeados por los rigores de una primavera con una temperaturas anormalmente altas.

6 thoughts on “CIAO BERGAMO

  1. Es una maravilla, y además contado así, casi en en directo, mas. Me gusta especialmente el enfoque de "tomar las cosas tal como vengan" o eso creo intuir. Paseos para descubrir sorpresas, mezclado con lo bueno de toda la vida. Eso sí es cargar las pilas.
    ¡Qué siga la dolce vita!

    Por cierto, un poquito de música en el blog no iría mal…;-)

  2. Hola!
    Definitivamente creo que haré una escapada a Bérgamo.
    La verdad que felicidades por el Blog y en especial por este post!
    Un saludo

  3. Celebro que te guste el post. Bergamo tiene similitudes con Santiago, no por sus 115.000 habitantes, sino por su bicefalia zona vieja, zona nueva. Es la segunda vez, y si tomas el mapa de Italia norte, marcas una linea y puedes estar viendo hermosura desde Turín (una de mis favoritas, pasando por los Lagos, Certosa di Pavia, Cermona, Brescia, Mantua, Padua, o la propia Venecia. Si bajas un poco es perfecto para Parma, Módena o Bolonia (mi próximo objetivo.

  4. hola, soy una chica de bergamo, y ahora vivo en Espana..leer tu blog me ha dado muchisima ilusion, bergamo es de verdad una ciudad encantadora!y bologna tambièn, como serà tu proximo destino, yo estudié allì en la universidad y te puedo decir que te gustarà muchisimo..que te lo pases bien allì!

  5. Muchas gracias por tus amables palabras. Me alegro que te haya gustado mi relato. Siendo ciudadana de Bergamo es doblemente una satisfacción para mi. Seguro que vuelvo pronto; es un lugar en el que me siento muy a gusto. Quizás cuando vaya a Bolonia, duerma una noche en Bergamo de nuevo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies