Visitando los interiores del Norwegian Bliss

Meyer Werft Papenburg es uno de los astilleros más pintorescos de Alemania. Uno de los pocos, que no está al lado del mar, sino que usa canales y el rio Ems para sacar sus barcos al mar de Norte. Antes resultaba fácil, ahora para que se desplace una “mole” como el Norwegian Bliss es tarea complicada, que siempre ofrece estampas curiosas de barcos navegando sobre cultivos. 

Y el Bliss llegó a su atraque de Bremerhaven, y lucía imponente con los motivos de “delfines nadando” de Robert Wyland en la proa. El Norwegian Epic me había resultado algo incómodo. Techos bajos, una mezcla informe, y todo confusión, a pesar de dar un producto soberbio. El Bliss ha mejorado en todo. Más grande, mejor distribuído, muy cómodo, y generosos espacios. Cierto que se distribuye en torno a dos lobbies centrales como en el Epic, pero dando un aspecto muy señorial.

Entrando en el Manhattan Restaurant, Oliver Schmidt uno de los escritores navales más célebres de Alemania, y a quien tengo el honor de tener como amigo, me indicó que me gustaría. No me gustan los barcos grandes, pero el Bliss devuelve el placer de navegar en las naves de antes. Creo que se refería al tono contenido de telas, tejidos, texturas, y materiales suaves que nos recuerdan a que navegamos en un antiguo trasatlántico con toques “art decó”.

De las cubiertas 5 a la 8 tenemos los espacio comunes, y de la 9 a 15 están los camarotes. En la 16, 17 y 18 encontramos las cubiertas de piscinas, buffet, acomodaciones The Haven, algún restaurante especial como Le Bistro, o el SPA. Las cubiertas exteriores merecen un tratamiento aparte.

A groso modo, y dentro de la infinita gama de servicios de un barco de 168.000 toneladas, y 303 de eslora podríamos citar.

CUATRO CLAVES DE SUS INTERIORES

*Decenas de bares y restaurantes de todo tipo de cocina. Desde la tejana de Q Texas Smokehouse, pasando por el Le Bistro de cocina francesa, hasta la Food Republic de orientación oriental. El WaterFront, cubierta d paseo, nos da 13 opciones como si fuera una calle comercial

*Vistas 180 grados desde el gran salón de proa Observation Lounge, uno de los más grandes que existen a bordo de un barco. Perfecto para las vistas de Alaska donde el barco estará posicionado.

*Uno de los teatros más grandes a bordo de un barco.

*Un Spa increíblemente grande. Con 24 salas de tratamiento, technogym, gran piscina thermal, fight club, ryde cycle y clases de TRX.

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