CIUDAD DE MEXICO: Alma mestiza

Cuando los aztecas llegaron a Teotihuacán, para fundar su capital, quedaron maravillados, a pesar de encontrarla abandonada. Llegaron a la conclusión de que por la magnificencia y el tamaño de las pirámides, y estructuras tenía que ser la tierra elegida por los dioses. Estaban buscando una localización, para fundar la capital de su imperio. 

Pero en Teotihuacán no se producía la señal que ellos necesitaban, y que le habían mandado los dioses. Se tendrían que establecer en un lugar en donde hubiese un águila devorando una serpiente enroscada en un nopal. Siguieron caminando y en una gran llanura, encontraron la señal. En medio de un lago, encontraron el prodigio. Los aztecas llegaron a la conclusión de que ahí tendría que fundarse Tenochtitlán la capital de su vasto imperio. Serían los comienzos de Ciudad de México. 

Con el tiempo, la olla del mestizaje, cocinó una cultura excitante; y eso a pesar de las interpretaciones históricas sesgadas, los patriotismos extraños, y el histerismo indigenista. México hoy en día, es diversidad y mezcla. Un latino urbano emocionante, un microcosmos duro, excitante, étnico, atractivo, y sobretodo cercano. Con una reputación cuestionable, sobre todo en el tema de seguridad, Ciudad de México es una urbe vasta y extensa que se percibe automáticamente, cuando el avión pasa rasante para aterrizar en el aeropuerto de Benito Juárez.

No se deje llevar por los cuentos de viejas;  se debe viajar a Ciudad de México. Es un lugar, disfrutable, en donde hay que tener especial cuidado. No pasará nada, si seguimos las más mínimas medidas de precaución. La aglomeración urbana de ciudad de México, y sus zonas metropolitanas alojan a más de 20 millones de habitantes.

Más o menos como media España, en donde hay esplendor y miseria, alegría y tristeza, fiesta y tragedia, y sobre todo millones de personas que luchan todos los días, en una ciudad que se siente latir a cada paso que das. Sonría. Es algo que derriba todos los prejuicios. Los mexicanos son especialmente amables y cariñosos, y a pesar de sus problemas innatos de identidad, y una rara relación amor y odio con la “madre patria”, están dispuestos ayudarte, y hacer de tu estancia algo especial.

Esto es lo que yo hice. 

TEOTIHUACAN

El poder de Teotihuacan, se percibe en sus imponentes ruínas. Comenzamos nuestra visita por las más grandes pirámides del país. Diego, nuestro guía mexicano cruza por barrios de casitas miserables, que se encaraman por lo cerros, mira cautelosamente a diestra y siniestra, y nos indica, que “en el Estado de México, son purititos pendejos armados”. Si se mezcla tequila, con una sangre caliente, el resultado puede ser fatal. 

Llegamos a Teotihuacan, tras una hora de coche, y se nos dice fue una especie de reino perdido, del que desconocemos casi todo. El más antiguo y enigmático, nos hace soñar con historias fantásticas. Una civilización formidable, y base de otras culturas precolombinas. Ya en el siglo III después de cristo, el urbanismo de la ciudad ya estaba delimitado por la Calzada de los Muertos. Un lugar en donde las dos inmensas pirámides dominan una metrópolis que en sus buenos momentos, habitaban más de 200000 personas. Nada nunca visto casi en ninguna cultura.

En sus bordes, restos como la Casa del Sacerdote, Palacio de Quetzalpapalotl, Palacio de los Jaguares, y sobre todo las pirámides altísimas, de dimensiones similares a la de Keops. La del Sol, 63 metros, y la de la Luna 43. Como todas las grandes culturas, tiene su esplendor y decadencia por razones desconocidas. Rebeliones, guerras intestinas, cambios climáticos condujo hasta el colapso final. Es una de las civilizaciones más enigmáticas del planeta. 

COYOACAN

Hernan Cortés, tras haber derrotado a los Aztecas, encontraba a la antigua Technotitlán muy intensa, húmeda y saturada. Decide construir una nueva ciudad para el nuevo imperio. Mientras tanto, necesitaba una localización provisional, y eligió Coyoacan: el lugar de los coyotes. Hoy uno de los barrios más cool de la capital, es lugar de bohemios, artistas, y sociedad “bien” de toda la vida. El ayuntamiento bermellón, es conocido como la Casa de Hernán Cortés. Aunque es la sede del ayuntamiento se dice, con cierta controversia que era el hogar del conquistador, en donde vivía con la Malinche, su esposa indígena. Es fácil cerrar los ojos, e imaginarse a los amantes pasear por el inspirador lugar.

Hoy Coyoacan bulle actividad. Es festiva, segura, y llena de lugar de interés entre su arquitectura colonial multicolor, plantas y buganvillas. Fue el lugar elegido por Frida Khalo, y otros personajes célebres. Si visitas su mercado, te maravillará el tipismo de sus puestos de comida, vendedores, y ambiente local. Si encima, es la antesala del Día de los Muertos, te sentirás como en un extraño reino mágico, por sus enigmáticos adornos, calaveras, catrinas, y demás parafernalia “funerario-festivo”. 

MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGIA

Es del todo normal, que en un lugar tan intenso arqueológicamente hablando, y lugar de florecimiento de grandes culturas que haya un museo tan relevante y maravilloso como el arqueológico, llamado de Antropología. Situado en el Bosque de Chapultepec abre en 1963, y ofrece cientos de piezas de varias culturas mesoamericanas. 

Más de 23 salas de exposiciones permanentes, con piezas de indudable valor, pero sobre todo algunas que son famosas en el mundo entero como la Piedra del Sol, quizás el único calendario azteca que se conserva. Además cabezas colosales olmecas, el monolito de Tlaloc, el Atlante de Tula

https://www.mna.inah.gob.mx

CIUDAD UNIVERSITARIA

La ciudad de México, es una de las urbes que antes contó con una universidad tras la llegada del poder colonial. La primera se funda en 1551, en el entorno de la Ciudad Antigua. Luego la actual UNAM a partir de 1943, pretendía representar un aire de “tiempos nuevos”, para un país que caminaba a la modernidad. Se elige en lugar llamado Pedregal de San Angel. Para ellos se convocan ideas artísticas, en donde coinciden autores como Diego Rivera, el marido de Frida Khalo encargado de diseñar en estadio olímpico. 

Pero la joya de la corona, y algo que la ha convertido en Patrimonio de la Humanidad, es la Biblioteca Central, de Juan O´Gorman. Una enorme cubo como pantalla pintórica para plasmar con unos fantásticos frescos, la historia del país. Desde las cultuas mesoamericanas, pasando por la conquista en otra de sus caras, o en sus caras laterales la Revolución, o el México actual. Un espectáculo visual e histórico de primer orden. 

POBREZA Y OPULENCIA

No ocurre solo en México, sino en medio planeta en donde las dos caras sociales se mezclan de forma tan descarnada. Ciudad de México es una ciudad dual. Desde la seguridad de unos lujosos barrios blindados, en un país con unos índices de delincuencia desbordada desde hace años, hasta los barrios más miserables del mundo. Podríamos poner de ejemplo de esta dualidad, que deben convivir como las dos caras de la moneda a Tepito, y Polanco. Tan cerca y tan lejos a la vez.

50000 personas viven el Tepito, y a pesar de resultar atractivo por estar a unos metros de la catedral metropolitana, y de sus mercadillos populares, es un barrio donde no solo los “guiris”, ni otros habitantes de la ciudad deben meterse. Y probamente la mayoría de los ciudadanos de la gran urbe, jamás han usado poner un pie. Droga, crímenes, delicuencia rampante, sobre todo en las Calles Juan Carranza o Toltecas con los índices de asesinatos más altos del país. 

Si quieres “selfies” chupi guay, debes ir a otro lugar. El carísimo Polanco, en donde la vigilancia extrema forma para del paísaje, viven la gente más “guapa” de la ciudad. Un microcosmo de la mejor arquitectura del país, los cafés y restaurantes más caros, y los centros comerciales más exclusivos. Junto con otros barrios elegantes como Altos de Chapultepec o Interlomas, el precio de las lujosas propiedades alcanzan precios estratosféricós. 

PASEO DE LA REFORMA

Es una inmensa arteria, que pretende ser como una especie de la “Castellana” de México. Macro avenida, que es un impresionante escaparate del poder de la economía mejicana. Un downtown financiero de enormes rascacielos, hoteles de cadena, edificios gubernamentales y bancos. Se comienza a construir en 1864, por orden del emperador Maximiliano I, con la intención de unir el palacio imperial de Chapultepec, y la ciudad histórica.

 

Su idea era convertir la nueva gran avenida, en el eje de un nuevo “ensanche”, a la imagen de los Campos Elisios de París. Con en el paso de los años, la avenida, ha ido expandiéndose de punta a punta, con una extensión de casi 15 kilómetros, que corta como una navaja toda la urbe. Hoy representa el latir urbano, lúdico y revindicativo de la propia ciudad. Hay varias plazas representativas como la Plaza del Angel de la Independencia. Uno de los puntos turísticos de la urbe, y el además la Monumento de la Independencia

XOCHIMILCO

Antes de la llegada de Cortés. Ciudad de México era un enorme humedal, lleno de lagos y canales. Aunque los poderes coloniales intentaron secar el lugar, a las afueras, Xochimilco representa lo más paracido a lo que era la ciudad precolombina de los Aztecas. Cierto que hoy, es prototípicamente turistón. Pero estas coloridas barcazas, y sus remeros en esta especie de Venecia latinoamericana representan el sentir del México más local y hasta étnico. 

Color, mariachis, fiesta, comida, música, risas y fiestas. Eso es Xochimilco. Fuera de esta fiesta de alcohol, comida local y música, el lugar representa uno de los entornos naturales más destacables del planeta, en donde viven pueblos originarios con una cultura agrícola todavía existente, que usaban las embarcaciones llamadas trajineras, para llevar sus cultivos o transportarse. Que el trasiego turístico, las coronitas, tacos, y los mariachis no te hagan olvidar que el Xochimilco más tradicional se esconde, con timidez detrás de este “guiri party”. 

EL ZOCALO 

Technotitlan no era un lugar especialmente agradable o acogedor. Muy alto, y un terreno inestable lleno de lagunas y elementos acuáticos, caluroso, y encima con frecuentes movimientos telúricos. Pero en las culturas precolombinas las señales divinas lo dominaban todo. La gran capital de los aztecas estaría en aquel lugar. Hernán Cortés quedó maravillado del grado de desarrollo de los aztecas. Tras su caída, el nuevo y viejo mundo, aunque de forma obligada se fusionan, en un peculiar mestizaje. Las ruinas de la Tenochtitlan azteca se pueden ver a poco que escaves en cualquier esquina. El Zócalo es una inmensa plaza de 46800 metros cuadrados, que fue testigo del devenir histórico de la gran capital mejicana. 

Historia de “reciclaje” arquitectónico, y “multicapa” de cebolla, el Zócalo pretendía ser el escaparate del nuevo poder colonial, y el Reino de Castilla, no reparó en gastos. La inmensa plaza, lugar donde late la actividad más destacada de la urbe está dominado como cualquier plaza española, de los estamentos más representativos. La Catedral Metropolitana recoge todos los estilos conocidos, y los mezcla con influencias arquitectónicas locales. Construída entre 1573 y 1813 tiene una amalgama gótica, barroca, churrigeresca y neoclásica, y se inspira principalmente en la catedral de Valladolid y Jaén. 

Otros edificios importantes del Zócalo o Plaza de la Constitución, y a la sombra de la inmesa bandera que lo domina todo, está el Palacio Nacional, el ayuntamiento capitalino, y edificio de gobierno. Además, tiendas, restaurantes, y sobre todo el Gran Hotel de la Ciudad de México. El lángido y opulento hotel “bien” de la capital, tiene rara virtud de ser el lugar más paranormal, de todo el país.

Además de callejear, debemos contemplar la Plaza más hermosa de la ciudad, que es la de Santo Domingo, y entrar o salir del Casco Histórico, por una de las arterías más destacada; Francisco I Madero, que une el Zócalo, y el Palacio de Bellas Artes, ya casi desembocando en Reforma.

Edificios significativos como la Torre Latinoaméricana. El primero rascacielos sísmico de todo el país, y rivalizando con edificios coloniales como palacios, y las Iglesias de San Francisco, o la Profesa. Son calles en forma de cuadrícula, y suelen ser animadas, y sobre todo seguras a plena luz del día. La arquitectura es hermosa, hasta “doler”.

DOS LUGARES RECOMENDADOS

UN LUGAR DE GOLOSOS

Si hay un local tradicional, encajado en el famoso Palacio de los Azulejos (antigua residencias de los Condes del Valle de Orizaba), se encuentra el emblemático Café Sanborns. Un maravilloso patio colonial, y unos magníficos dulces, hacen que sea el lugar perfecto para relajarnos tras una cansada jornada de exploración urbana. Se sitúa, en uno de los lados, en la Calle Francisco I. Madero.

HOTEL REGENTE CITY.

Un lugar para quedarse. Hay miles de hoteles recomendables. El mío fue el Hotel Regente City en una callejuela que da al Paseo de la Reforma. Aunque la calle muestra un desaliñado aspecto de edificios abandondos, y terrenos vacíos fruto del último terremoto, la presencia del edificio del Senado Mejicano, hace que sea una de las calles más vigiladas de toda la capital. Decoración urbana, minimalista y trendy. 

Tonalidades blancas, rojas y negras, es un hotel de cuatro estrellas, que ofrece servicios de moderada calidad, habitaciones minimalistas y confortables, discreto desayuno continental, y una amplia gana de servicios adicionales.  Lo mejor del hotel, es poder reservar una excursión privada con Diego. En su coche ofrece seriedad, calidad, eficiencia, y unas explicaciones increíblemente buenas. 

MAS ALLA DEL CENTRO

Cuando se produjo el Terremoto de 1985, el desastre se ceba en toda la ciudad, sobre todo el prestigioso barrio de Tlatelolco. Se derrumban novísimos y caros bloques de apartamentos; entre ellos el que vivía la abuela de Plácido Domingo, y el barrio comienza a ser abandonado, porque se pone de manifiesto la fragilidad de las nuevas urbanizaciones.

Hoy sería un lugar abandonado, si no estuviese la Plaza de las Tres Culturas. En ella, se levanta la Iglesia más antigua de la ciudad, la de Santiago, y las ruínas de Tlatelolco, pueblo rival de los Aztecas, que alcanzó unas dosis destacadas de sofisticación. Además un edificio moderno, que representa al moderno México. Indígenas, poder colonial, México de la actualidad, son las tres culturas subyacentes. 

Un poco más allá la Basílica de Guadalupe, que podría considerarse como la virgen más milagrera de todo el país. Tres basílicas y una hermosa historia de apariciones marianas al indígena Juan Diego Cuauhtlatoatzin. Se considera, el comienzo de la conversión masiva de los indígenas a la religión católica

 

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